Columna de opinión | Teletrabajo y Crianza: Cómo convertir el desafío en una oportunidad
Por: Redacción El Periscopio
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Autor: Paola Ibáñez directora Escuela Desarrollo Social y Educación de AIEP
El teletrabajo se ha consolidado como una herramienta clave para conciliar la vida laboral y familiar. Sin embargo, también ha traído consigo importantes desafíos, especialmente en lo que respecta al cuidado y bienestar de niños, niñas y adolescentes. Conciliar el trabajo con la crianza no solo implica equilibrar tiempos, sino también atender activamente la protección, el desarrollo emocional y la seguridad digital de los hijos, así como el autocuidado de quienes están a cargo.
Lo primero es garantizar un entorno seguro y estimulante, asegurando que los niños se desenvuelvan en un espacio físico libre de riesgos. Pero más allá de la seguridad estructural, es igual de relevante crear un ambiente emocionalmente sano. Durante las horas de teletrabajo, los menores pueden sentirse desplazados o ignorados si perciben que los adultos están permanentemente ocupados. Por eso, es fundamental generar rutinas claras que equilibren el tiempo laboral con espacios de atención y afecto, como almuerzos compartidos, juegos breves o simples conversaciones de calidad.
Establecer rutinas y límites saludables, son parte de una buena organización clave para evitar el estrés. Diseñar horarios realistas que incluyan momentos para trabajar, atender a los hijos y compartir en familia permite mantener el orden y reducir tensiones. Integrar a los niños en la rutina diaria, con tareas o actividades acordes a su edad, los hace sentir parte importante del hogar y les da estructura emocional.
Asimismo, proteger su vida digital es fundamental. El acceso a dispositivos electrónicos en casa ha crecido, y con ello, los riesgos. Es vital que los padres supervisen el tiempo frente a las pantallas, enseñen normas de seguridad digital y promuevan el uso de contenidos educativos. Hablar abiertamente sobre los peligros del ciberacoso, la privacidad en redes y los comportamientos seguros en línea es una medida clave para prevenir situaciones de riesgo.
Pero tal cual hay que poner foco en los menores de edad, no se debe descuidar el autocuidado del adulto. El teletrabajo muchas veces exige más de lo que aparenta. La presión por rendir laboralmente, cuidar de los hijos y mantener el hogar puede provocar altos niveles de estrés. Tomarse pausas, delegar cuando sea posible, buscar apoyo en redes de confianza y priorizar momentos personales —aunque sean breves— es esencial para mantenerse física y emocionalmente disponible para los demás.
En resumen, teletrabajar mientras se cría no es una tarea sencilla, pero tampoco imposible. Requiere planificación, comunicación, empatía y límites claros tanto para adultos como para niños. Si se aborda de manera consciente, puede convertirse en una oportunidad valiosa para fortalecer los lazos familiares y crear un ambiente doméstico más equilibrado, respetuoso y saludable para todos sus miembros.

Paola Ibáñez es directora de la Escuela de Desarrollo Social y Educación de AIEP, profesora de inglés y magíster en Lingüística Aplicada TESOL de la Universidad de Melbourne, Australia. Cuenta además con un diplomado en Liderazgo y Gestión de Personas de la Universidad Adolfo Ibáñez. Ha desarrollado su carrera en el ámbito de la Educación Superior Técnico-Profesional, tanto en instituciones formativas como en el Ministerio de Educación, donde ha contribuido al diseño e implementación de políticas públicas para el fortalecimiento del sector.
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