El país donde los crímenes de la polícia quedan impunes

Una serie de informes de medios brasileños revelaron que cerca del 90% de los crímenes perpetrados por la polícia local de Brasil terminaron quedando archivados y sin hacer justicia en contra de los participantes.


Brasil es un país con mucha violencia, tanto policial como social, lo que trae consigo una inestabilidad en los habitantes de Río de Janeiro, quienes sufren los embates de la delincuencia y su forma de combatirla.

Los operativos de la policía en Brasil casi no pasan por la revisión de la policía civil o la fiscalía.

Según lo explicado por tres informes, el 90% de las muertes ocasionadas por la autoridad no se investigan o se archivan.

Esa impunidad estimula sus abusos y ahora se cruza con el caso de Ágatha Félix, una niña de ocho años que murió al recibir un disparo en la espalda cuando regresaba a casa con su madre.

Los testigos negaron la versión de la Policía Militar, confirmaron que no hubo intercambios de disparos con criminales y que el tiro provino del arma de un funcionario policial. El homicidio de Ágatha, el quinto menor de edad que muere de esa forma en 2019, elevó la presión sobre el ultraderechista gobernador Wilson Witzel.

La Revista Veja expusó que entre 10 y 20 policías invadieron el hospital al que llegó la pequeña y trataron de llevarse el proyectil extraído de su cuerpo. Los médicos impidieron la situación, que escapa de las normas éticas y constitucionales.

Además, Fogo Cruzado informó que durante el año hubo al menos 15 menores de 12 años que fueron heridos por policías y 43 de entre 12 y 18 años murieron.

Además, a finales de los años sesenta, la dictadura introdujo un instrumento jurídico que protege a los agentes que matan, y supone que lo hacen en legítima defensa.

Esto evita que sean detenidos y estimula la impunidad. Un informe de una comisión de investigación del congreso estadual afirma que el 98% de los casos entre 2010 y 2015 fueron archivados.