Alemania y Noruega congelaron aportes a Brasil por un increíble motivo

Una dura noticia llegó para Jair Bolsonaro en Brasil, ya que los gobiernos de Alemania y Noruega congelaron aportes por unos 60 millones de euros ante la deforestación que afecta al Amazonas.


La política medioambiental de Brasil y la intención de intervenir el Fondo Amazonia, que administra el Banco Nacional de Desarrollo, encontraron un inmediato rechazo en la comunidad internacional.

La idea de Jair Bolsonaro era utilizar los dineros del fondo, entre otras medidas, en indemnizaciones para los terratenientes y para quienes se les prohibieran actividades productivas en las áreas protegidas.

Desde la creación del fondo en 2008 se financiaron 103 proyectos para preservar el ecosistema, siendo Noruega el mayor donante con $1.200 millones y seguido por Alemania con 68 millones de euros.

El ministro del Clima y del Medio Ambiente del país escandinavo, Ola Elvestuen, aseguró que el gobierno de ultraderecha rompía el acuerdo firmado con Noruega y Alemania al hacer cambios unilaterales y cancelar el comité técnico que selecciona los proyectos a financiar. 

"No podían hacerlo sin nuestro consentimiento. Lo que ha hecho Brasil demuestra que ya no quieren detener la deforestación", explicó el noruego.

La ministra de medio ambiente alemana, Svenja Schulze, anunciaba hace unos días que congelaban la ayuda: "Las políticas del gobierno brasileño en el Amazonas despiertan dudas sobre si aún están persiguiendo el objetivo de reducir de forma sostenida la tasa de deforestación".

Según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales la Amazonía perdió 5.879 kilómetros cuadrados en 12 meses, un 40% más que el año previo.