Revelan crudos detalles de la investigación a Renato Poblete

renato poblete
“Dame amor” y “te quiero hacer sentir querida”, son algunas de las frases que Renato Poblete le decía a sus víctimas, quienes tenían algún tipo de dependencia de él.

Abusos que nunca fueron denunciados o que pasaban desapercibidos son parte de la investigación que realizó el abogado Waldo Bown, sobre el ex capellán del Hogar de Cristo, Renato Poblete. El primero de los hechos lo cometió en 1956, y el último en 2008, cuando ya tenía más de 80 años de edad.

Tanto la primera como la última víctima de Poblete entregaron su testimonio en la investigación de Brown. Y de las seis relaciones estables que habría tenido, solamente dos dieron su versión de los hechos, otras dos fallecieron, una no calificó la relación como un abuso y la otra no quiso reconocer el vínculo con el sacerdote.

De acuerdo a la información entregada por La Tercera, Poblete abordaba a las mujeres por sorpresa: intentaba besar y tocar a las jóvenes y mujeres, quienes tenían alguna dependencia del sacerdote tal como pastoral, educacional o laboral.

Dentro de los espacios donde se cometían los abusos se encontraban la oficina de Poblete y su auto, porque se ofrecía a llevar a sus víctimas a sus casas.

Uno de los casos más impactantes es que el sacerdote abuso de una niña de tres años, un hecho que se repitió hasta que ella tenía 10 años, entre 1973 y 1983. La menor era hija de una de las mujeres, y madre de familia, con quien estableció una relación de pareja.

Fue en ese contexto que la mujer daba acceso al sacerdote a sus hijas, de quienes abusa con besos y tocaciones. En estos casos existía una dependencia moral, sicológica y económica.

Quienes entregaron su testimonio recordaron que el sacerdote les decía frases como: “dame amor”, “te quiero hacer sentir querida”, “quiero darte cariño de padre”, “no te corrái, mierda”, y “te quiero querer de la mejor forma”.