¡Impacto! El otro crimen que se registró en la bodega en la que encontraron a Fernanda Maciel

fernanda maciel
A la familia le costó vender o arrendar la propiedad donde se encuentra la bodega tras lo sucedido hace más de 6 años.

Hace más de un mes que el cuerpo de Fernanda Maciel, fue encontrado a metros de su casa en una bodega en calle Llaima, comuna de Conchalí. Sin embargo, hasta el momento no se había mencionado el otro crimen que se registró al interior de ese domicilio en marzo de 2013.

En ese entonces un hombre, de 31 años, asesinó a su suegra durante la madrugada del domingo 17 de marzo. La mujer falleció desangrada en el mismo lugar, por lo que para su familia lo sucedido con Fernanda los llevó a recordar todo.

Karen Pimentel, expareja del homicida e hija de la víctima, en conversación con Hola Chile sostuvo que durante las horas previas “tuvimos una fuerte pelea con Cristián (Céspedes), a la cual yo no resistí y dije ‘me voy’", agregando que "resulta que él, un fin de semana, cometió el delito. Eso fue macabro, mató a una persona de 70 años, riéndose. Cuando fue el juicio oral todo lo que hablaba lo tomaba con risa”.

La mujer indicó que el crimen "fue en la noche, tipo 01:30 de la mañana (...) Lamentablemente yo dejé el celular en el auto, él lo empieza a revisar y descubre un número (…) empieza a decir que era mi amante”.

Tras esto aseguró que “vi que sacó un arma cortopunzante que él tenía. Me empezó a agredir, tampoco sentí, pese a que tenía varios cortes en mi cuerpo. Esto fue en otro sector, como a cinco minutos de la bodega. Logro salir del vehículo, me encuentro con una persona y le digo ‘me están asaltando’. Fue lo que se me ocurrió”.

Posteriormente, la mujer se trasladó hasta una comisaría y cuando le estaban tomando su declaración afirmó "llega el papá de mi exmarido y llega a poner a una constancia y dijo que había matado a su suegra. Yo quedo mirando a Carabineros y Carabineros le dice a mi hermano que vaya a la casa para ver si es real lo que decía el caballero".

Su hermano llegó hasta la bodega, y ella escuchó por la radio de Carabineros que había una mujer muerta. "Ahí, olvídate, yo me volví loca”, indicó.

Tras lo sucedido en 2013 a la familia le costó arrendar o vender la casa, e incluso construyeron la gruta.