Abuela de joven baleado en Puente Alto entregó conmovedor relato


El tiroteo ocurrido en Puente Alto aún sorprende a muchos, la abuela de una de las víctimas entregó un conmovedor relato

“Yo crié a mi niño. Era un cabro tranquilo”, relató Margarita Aguilera de 73 años, abuela de Yerko Riveros(18), la tercera víctima del tiroteo ocurrido este jueves al interior de un negocio de tragamonedas ubicado en la comuna de Puente Alto, región Metropolitana.

Los hechos se produjeron pasadas las 21:00 horas del jueves 8 de agosto, cuando un hombre disparó alrededor de 70 veces al interior del negocio de las también denominadas “máquinas de destreza”, provocando la muerte de cinco personas. Yerko perdió la vida mientras era trasladado al hospital; mientras otras dos víctimas murieron en el lugar y dos más al llegar al centro asistencial.

Yerko, según comentó su abuela tenía una rutina diaria, pues se encontraba en la búsqueda de trabajo: salir a jugar a la pelota, estar en casa, jugar con el celular, juntarse con sus amigos y jugar a las máquinas, donde según sus vecinos tenía mucha suerte.

Aquí todos lo quieren, todos le dicen Yerkito. Nunca estuvo en drogas, no tomaba, no fumaba. Ni polola tenía. Además, como soy celosa, siempre le decía que no quería mujeres en mi casa. Él todavía dormía conmigo: era mi guaterito”, comentó la mujer visiblemente afectada por lo sucedido, según consignó el medio nacional Las Últimas Noticias.

El día jueves el joven estuvo con su familia y en la noche pidió permiso para ir a jugar a las máquinas al almacén.

Me dijo ‘Lela, voy al frente a jugar a las máquinas, compro unas galletas, una bebida y me devuelvo’. Salió, se quedó jugando y no volvió más”, relató. Tras sentir los balazos, un niño llegó a la puerta de Margarita advirtiendo que algo le había ocurrido a Yerko. “Mi hijo salió desesperado para el negocio. Salió a pie pelado, pero se devolvió a ponerse zapatillas y volvió a salir”, dijo.

A lo que agregó: “Alcancé a ver cuando lo sacaron del almacén, lo subieron a un auto y se lo llevaron al hospital. Cuando volvió mi hijo me contó todo”.