Una vergüenza: aforo del superclásico sigue a la baja

Los señores de camisa y corbata que mucho saben de negocios, leyes y política, están tomando decisiones que lo único que hace es matar al fútbol chileno y la magia que tiene el ir al estadio. El aforo permitido para el estadio Nacional en esta nueva edición de superclásico será de apenas 32.930 espectadores. Una vergüenza.

Marco Antonio Figueroa, entrenador de O´Higgins de Rancagua, conversó con un empresario mexicano que visitó las instalaciones del Monasterio Celeste, y ahí le comentó acerca de la popularidad que tiene el fútbol en Chile y cómo este se manifiesta en las gradas.

“Aquí tenemos a la política metida, que no quieren que los estadios se llenen. Si un estadio tiene capacidad para 20 mil personas, autorizan como máximo 12 mil. Por cómo estamos gobernados, los estadios no se llenarán nunca, a diferencia de México”, comentó MAF en aquella mañana de marzo. Y vaya que agarran sentido sus palabras.

Hoy Estadio Seguro y la Intendencia de Santiago dieron a conocer el aforo permitido para el superclásico de este sábado a mediodía en el estadio Nacional: 32.930 espectadores, siendo 1600 para la visita.

¿Por qué no permiten estadio lleno? La fiesta del fútbol se vive. La magia está en todos los condimentos que conlleva ir al estadio. Picar el papel, reventar el estadio cuando los equipos saltan a la cancha, llevar pirotecnia, banderas. Es como que vayas a una fiesta y te hagan bailar con volumen bajo. El único que pierde es el fútbol. ¿El que gana? CDF.

Para evitarse problemas de logística, control y prevención, los políticos y funcionarios que trabajan en Estadio Seguro y la Intendencia de Santiago, deciden bajar el aforo. Ojalá que esta vez, por lo menos, tengan un sistema de acceso al estadio fluido, para que los hinchas no deban soportar otra vez esas colas eternas, aprietos y empujones, por la notable gestión de estos señores que trabajan en algo que, seguramente, no les apasiona.