¿Qué debemos identificar para resolver una crisis empresarial?

Las crisis empresariales son el resultado de una consecución de inconvenientes sin resolver que ponen en riesgo el sostenimiento de la organización. El principal problema es que, generalmente, se detectan cuando las consecuencias ya se hacen notar.

Si, en cambio, reconocemos de inmediato y enfrentamos los obstáculos que se nos presentan, es posible transformar la crisis en una experiencia positiva. Por eso, es fundamental contar con una dirección sólida que sepa detectar las debilidades y actuar de la manera más conveniente.

A continuación, contamos qué aspectos se deben identificar para resolver una crisis empresarial.

Índice de rotación de personal

Una clara señal de una crisis empresarial es el aumento del índice de rotación de personal. La fuga de talentos es un inconveniente que deriva de una serie de obstáculos que, de no resolverse, pueden poner en riesgo la subsistencia de la organización.

Cuando una empresa atraviesa una etapa de deserción laboral, es importante poner el foco en las razones. Por lo general, son circunstancias cuya resolución favorece a la empresa: profesionalización, condiciones de infraestructura, claridad de los procesos, etcétera.

Falta de interacción con el público

A la tasa de rotación se suma otra muestra de una posible crisis empresarial: la falta de interacción con el público. Esto puede significar que el público pierda interés en la marca o que de parte de la empresa no haya una actitud de respuesta rápida a las inquietudes de los clientes.

Es importante generar experiencias positivas para el público objetivo, por lo que debemos responder a las interacciones y críticas. Para ello, es fundamental contar con personas que se encarguen exclusivamente de las comunicaciones y redes sociales.

Poca innovación

Resistirse a incorporar innovación en una organización empresarial es una decisión que acarrea grandes consecuencias. Perder el interés del público, no estar a la altura de los procesos de producción actuales y el aumento de la rotación de personal son algunas.

Si bien el sostenimiento de una empresa permite suponer que el actual formato de trabajo funciona, es clave estar alerta. Por eso, es importante estudiar el mercado, revisar los modelos de producción y someterse constantemente a mejoras.

Estancamiento

El estancamiento de las ventas puede significar el éxito de la fidelización de clientes. Pero, al mismo tiempo, demuestra que no hay una promoción efectiva. Además, una vez que se logra la estabilidad, es determinante evitar correr el riesgo de una caída económica.

Si no observamos alzas en las ventas durante varios períodos consecutivos, es importante diseñar una campaña. Para ello podemos evaluar al público y generar una propuesta atractiva y, de ser necesario, mejorar el producto o servicio.

Dificultades económicas

Los inconvenientes de contabilidad son, por lo general, los primeros en ser detectados. La falta de liquidez para enfrentar compromisos financieros o la falta de confianza de proveedores o prestamistas son evidencias de que algo va mal.

Sin embargo, es crucial identificar que hay inconvenientes antes de que eso ocurra. Por ello, es fundamental revisar constantemente los balances y atender cualquier mínimo inconveniente en el flujo de caja.