Martingala, D'Alembert, Finobacci: 3 Métodos para jugar a la ruleta

Roulette table close up at the Casino - Selective Focus

A pesar de la creencia general en donde juegos del estilo de la ruleta son pura y exclusivamente azar, para aquellos que se dedican es mucho más que un simple divertimento. Es por ello que a continuación vamos a desarrollar tres de las estrategias más utilizadas a la hora de sentarse a jugar a la ruleta.

Cabe destacar principalmente que la ruleta tiene diferentes modalidades como la ruleta francesa, que cuenta con 37 números que van desde el 0 al 36, con algunas particularidades como puede ser la retención de las apuestas sencillas al momento de que salga el 0. Después está la Ruleta Americana que se divide en dos, ya que una cuenta con un solo 0, mientras que la otra tiene 38 números agregándosele el casillero del doble 0 y a diferencia de la francesa las apuestas simples cuando cae en el 0 o en el doble 0 se pierden.

Tal como mencionábamos anteriormente el juego de ruleta es mucho más que una cuestión de azar en donde se ponen fichas sobre la mesa esperando lograr que la bola frene en el casillero apostado para lograr sin ningún tipo de sentido. Muchos de los jugadores optan por emplear diferentes estrategias al momento de apostar para intentar lograr una rentabilidad, que al tener su cuota de azar hace que no haya ninguna seguridad que alguna de las metodologías sea 100% eficaz a la hora de sentarse a jugar.

La diferencia en las distintas estrategias y sistemas de juego tiene una relación directa con la clase de jugador que se sentará ya que existen diferentes formas tanto para conservadores, como así también para los más arriesgados. Ninguna forma de juego establecerá una ganancia asegurada ya que la ruleta no tiene memoria, por lo que las situaciones de lógica quedan de lado a la hora de pensar qué forma elegir para llevar adelante el juego.

Sistema Martingala

A pesar que muchos plantean como un método infalible, el sistema Martingala para apostar en la ruleta está basado en la duplicación de la apuesta, cada vez que el jugador pierde, es decir que, si en la primera ronda puso una ficha y no obtuvo éxito, la próxima pondrá dos, y así sucesivamente duplicando hasta lograr el éxito. Esta estrategia se suele utilizar para aquellas jugadas que tienen casi un 50/50 de posibilidades, como pueden ser la de par o impar, o la de 1-18/19-36 y es necesaria mucha paciencia y disciplina, además de contar con una importante suma de fichas para poder sostener el juego ante rachas negativas.

Es por eso que la simpleza de esta metodología es un llamador para aquellos jugadores que cuentan con todos los recursos para poder llevar adelante una estrategia que puede dar sus frutos, pero que también puede ser verdaderamente devastadora y dejarte sin nada en cuestión de algunas rondas. Lo peligroso es la acumulación de rachas negativas porque, por ejemplificar, en el caso de acumular 8 derrotas consecutivas estamos hablando de un aumento de un 225 veces de lo que refiere la primera apuesta, por lo que deja a las claras que para poder sostener este sistema hay que estar preparados.

La Martingala es una teoría de probabilidad, gracias a la introducción por parte de Paul Pierre Levy, con acompañamiento durante el desarrollo en gran parte con Joseph Leo Dobb que llevaron adelante un concepto que durante muchos años fue replicado en diferentes ámbitos y que no tardó mucho en convertirse una de las estrategias de juego más utilizadas.

Caso Jean le Rond D'ambert

Los juegos de azar y la matemática, por más que no exista lógica alguna que asegure los resultados, tienen una asociación debido diferentes exponentes de la materia como es el caso de Jean le Rond D’alembert, que al igual de la Martingala, tiene cierto éxito en las apuestas que son con probabilidades cercanas al 50/50. El punto principal que establece este sistema de juego es que es muy difícil poder salir victorioso al cabo de tres rondas, pero también es difícil que en una de las tres no consigas un éxito, por lo que se vuelve una metodología ideal para aquellos jugadores más conservadores que buscan tener equilibradas las ganancias y las pérdidas.

Si tenemos que hablar de desventajas, sin dudas que para aquellos jugadores más agresivos y arriesgados se tornará una rutina sumamente aburrida y no contempla las rachas negativas, ya que ante un encadenamiento de derrotas es difícil de revertir las pérdidas, ya que esta estrategia no cuenta con grandes ganancias. Para conservadores y principiantes, por lo contrario, será una de las estrategias más utilizadas mientras pasan tiempo divirtiéndose ronda tras ronda de juego.

La aleatoriedad hace que ningún sistema sea infalible, pero sin dudas que la estrategia d'Alambert les permite a los jugadores divertirse sin tomar mayores riesgos que lo lleven a perder gran parte de sus fichas.

Caso Fibonacci

Por último, no podíamos dejar de mencionar a otro matemático, envuelto sin quererlo en el mundo de la ruleta, ya que la sucesión de Fibonacci, creada por el italiano Leonardo de Pisa, también se encuentra dentro de las estrategias más utilizadas a la hora de jugar a juegos de ruleta. Esta consiste que, ante cada derrota, la apuesta siguiente debe ir incrementándose con las últimas dos apuestas, al fiel estilo de la sucesión que va 0,1,1,2,3,5,8,13,21,34,55,89,144, y si en alguna de ellas se consigue el éxito se retrocede dos posiciones dentro de la secuencia.

Al igual que las anteriores, esta metodología corre principalmente para apuestas con probabilidades de 50/50 y a pesar que, como las mencionadas anteriormente, no aseguran ninguna ganancia, le da una forma a la estrategia que se busca mantener para poder buscar la mayor cantidad de resultados positivos bajo un orden. Esta, además permite, gracias a la progresión ascendente y descendente con la que se va desarrollando según los resultados, poder contar con una estructura que le brinde al jugador poder mantener bajo control la mayor cantidad de opciones.

Cabe recordar que la ruleta es un juego de azar como tantos otros y por lo tanto dispone de variables aleatorias que no se pueden predecir, debido, entre otras cosas, a la no memoria que tiene la pelotita con los resultados anteriores. Lo que intenta realizarse con las diferentes estrategias que hemos ido mencionando es mantener un control sobre las apuestas para no perder todas las fichas que se disponen, evaluando sí mediante diversas probabilidades las chances que tienen los jugadores de poder salir victoriosos de las rondas, mientras se busca divertirse, ya que todos estos sistemas están basados en apuestas de 50 por ciento de probabilidades de ganar.