Feminicidio: una mal endémico en América Latina

El feminicidio es un mal que acecha a las mujeres de América Latina y no se trata de algo nuevo. No obstante, el año pasado se habrían registrado tasas iguales o superiores a una víctima por cada 100.000 habitantes femeninas en gran parte de la región (Argentina, Bolivia, Brasil, El Salvador, Honduras, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Uruguay). De estas naciones, quienes presentan un mayor porcentaje de este hecho son Honduras, República Dominicana y El Salvador.

Aunque el feminicidio es un mal que se ha tratado de corregir, hoy por hoy son muchas las mujeres que optan por mantener la calma y resguardarse al tener una estilo de vida adecuado, como aquellas que aprovechan las apuestas deportivas para alejarse del estrés cotidiano y olvidar los sucesos que acontecen en gran parte del mundo.

Son decenas y miles de casos

En América Latina son decenas y miles de casos los existentes y que en reiteradas oportunidades quedan en la sombra de investigaciones infructuosas. Sin embargo, siguen dando de qué hablar y es el motivo por el que el pasado viernes 25 de noviembre marcharon mujeres en toda la región para hacer eco de sus derechos.

Michelle Nicolich, Susana Cáceres, Adriana Pinzón, son solo algunos nombres de mujeres que fueron víctimas de los feminicidios. Y es que el asesinato de estas y otras víctimas representan la máxima expresión de violencia machista que afecta a vidas inocentes cada año. No existe un consenso sobre el número preciso, ya que solo un 30% son clasificadas como tal por las autoridades respectivas, según datos del Observatorio Nacional del Feminicidio de México, y es una tendencia que poco a poco se adueña de otras regiones.

De acuerdo a datos aportados por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), tan solo el año pasado (2021) más de 4.000 mujeres fueron asesinadas en 29 países de Latinoamérica, considerado el hecho como feminicidio. Se trata de un número alarmante y que representa un aumento del 9,36% comparado al año anterior (2020).

Reglas comunes en toda América Latina

Los feminicidios que ocurren en toda América Latina siguen líneas comunes en toda la región, por ejemplo, se han suscitado hechos cuyo origen tiene presencia en la intimidad de los hogares y que suelen observarse, incluso, en espacios públicos. Como consecuencia se suele incrementar el ego de los victimarios cuyos prejuicios son aceptados en la sociedad con total impunidad. Además, los hechos registrados son, en su mayoría, generalizados, ya que no discriminan entre edades, nacionalidades ni ninguna clase de límites.

El caso Michelle Nicolich en Brasil

La víctima era una mujer de 37 años, quien había salido a recoger a sus hijos a la guardería cuando fue asesinada a tiros por su exesposo, Ezequiel Lemos Ramos, de 39 años, en São Paulo. Lamentablemente, el agresor y padre de los niños, también acabó con la vida de uno de ellos, de tan solo un año.

De acuerdo a datos aportados por la policía de la región, Nicolich huyó de la frontera entre Ponta Porã y Pedro Juan, donde hacía vida con el victimario, por las constantes amenazas en contra de ella.

Según la policía, Ramos tenía permisos para coleccionar armas, ya que solía ir de caza y hacer actividades deportivas con ellas. Durante el ataque, el victimario usó una escopeta.

Susana Cáceres, un hecho que conmocionó a Argentina

El asesinato de Susana Cáceres es uno de los hechos que más ha afectado a los ciudadanos argentinos. La mujer era oriunda de Moreno y desapareció el 8 de noviembre, aunque poco después fue hallada a la vera del río Reconquista, envuelta en una sábana y con gran descomposición.

De acuerdo al informe forense, la víctima presentaba heridas punzocortantes, lesión de pericardio y del músculo cardíaco. Además, tenía un fuerte traumatismo en el cráneo, así como algunos hematomas en la zona del rostro. Sumado a esto, los especialistas médicos detectaron signos que tenían compatibilidad con un abuso sexual.

Hasta los momentos habría un acusado por el feminicidio de Susana Cáceres. Se trata del hombre identificado como Ramón Rosales Lescano, quien fue detenido después de rondar en su camioneta Duster en las cercanías del sitio donde habría aparecido el cuerpo.

Adriana Pinzón: no fue homicidio sino feminicidio

Adriana Pinzón era una profesional que fue asesinada en su casa y cuyo cuerpo se encontró en una vía. El hecho fue perpetrado por Jonathan Torres, su cuñado y quien confesó que la mató porque quería robarla.

Gracias a las grabaciones de una cámara de seguridad, durante las investigaciones se detectó que el novio de su hermana había estado en la escena. Luego de haber entrado a la casa, y tras cinco horas en su interior, salió con algunas bolsas y un palo.

De acuerdo a los informes forenses, encontraron a la mujer descuartizada en bolsas plásticas en Zipaquirá, en el centro de Colombia. Fue apuñalada y murió asfixiada. Tras los hechos, Torres fue condenado a 28 años de prisión por homicidio. No obstante, algunos expertos indican que las acusaciones en su contra fueron insuficientes, ya que de acuerdo a la ley colombiana el sujeto podía ser encarcelado por feminicidio, con una pena entre 45 y 60 años.